jueves, 14 de abril de 2011

I,

Track: Regalo para un primer cumpleaños.
Carta: Uno.


Uno más. Un cumpleaños más.
¿Y qué? ¿Te sientes distinta? ¿Bisiesta? ¿Equinoccia? ¿Diametralmente primaveral? ¿Solsticia? ¿Hibernada? Da igual. Una vez unos señores con barba (larga, y blanca) (o verde y con calvas) se sentaron delante de unos papiros (girantes) y se decidieron poner números y nombres rimbombantes (¡me rio yo del trópico de Cáncer!) al milagrito de levantar las persianas por las “mañanas” (olor a croissant) y bajarlas (solo hasta la mitad, cuidado) por la “noche” (búhos ululando) (todo con tal de usar ese verbo tan guay).  En fin, que después de haber levantado 365 veces la persiana (aprox. Veáse período vacacional) (o Sección: Estores) (Y sección A6: Siesta) te dicen, ¡ei! ¡que es tu cumple! Y tú ¿eh? Y ellos: ¡Regalos! Y tú: Guay, ¡ barbudos! ¿Qué habría hecho sin vosotros? (A petición de los nacidos el 29 de Febrero mensaje a Barbudos, por si estáis leyendo esto: MALNACIDOS)

Pero bueno, tampoco nos vamos a poner a plantearnos todo, que si porque no hay un botón para hacer girar las chocolatinas de la máquina, que de donde diantres saca F. la fuerza para cerrar la diabólicamente pensada ventana del baño, qué cómo Chini no se ha enterado de que ya la he robado TRES lonchas de queso (o del propio nombre de Chini referente a ella misma y a sus rasgos asiáticos). La cosa es que, a veces, hay que aprovecharse de estos sinsentidos que la vida te brinda (Arriba, abajo, al centro y pa’ dentro) Y con aprovechar no me refiero solo a recibir regalos en sobres un día después (Está genial, eh? Recibir algo después de haber subido la persiana 366 veces) sino a, en fin, esa palabra que mis odiados economistas (no te ofendas mamuchi) no se quitan de la boca: BALANCE. (y con el añadido: “de daños”, los Coroneles) (tapioca). Pero como tiritas tenemos para dar y regalar (sobretodo esto último), los daños, ahí, a un lado. Y ¿El balance de des-daños? ¿De reparos? No. El Balance de--- Buenos.

Los ponemos así, todos en fila, y nos decimos: Ala, pues aquí están todos mis buenos de este (p)año. (de lágrimas) (y sonrisas, ei!) (do—minamos nuestra voz?! Re-pitiendo sin cesaaar) (En fin, no hay duda que esta versión estaría en el balance de daños, pon tirita y Re, selvático animal.)  Fila. Buenos: (de Pat) ¿Ya? Y ¿Ahora? Pues quiérelos mucho. También pueden ser seres (humanos) Esos quedan genial en los balances (aunque me parece que los economistas no los contemplan) (pero no tienen ni idea) y también hay lugares buenos, y olores y ¡sabores! (uau, ¿qué te parece la deliciosura de las espinacas en su punto?)

Pero, ¿sabes lo que yo he aprendido? Después de balancearme. Solo 21 veces. (Sobre la tela de una araña) Que los mejores Balances son los compartidos. Y como nosotras somos guays (veáse Aries) podemos compartir, si quieres, Balance. Y también persiana. Al menos, durante este Solsticio.

Los Buenos. Nuestros Buenos. Los miramos. Los mimamos. Los coleccionamos, ¡nos los quedamos!  ¿No son preciosos? El té frutal, los amantes-que-no-podían-tocarse, RATAVA (al revés), el lag, el Jif, el Hip, los cisn, el autobuser de por las noch-s. A los que tengamos que agredecer, gracias, gracias, que tengan muy buenos días. Sike Nagel, Guiri Indirsin (por un nombre de ensueño), Bruno Prew (por tu adorabilidad abuelil, cerebritos). Unos más veteranos (Querida Kristine, ¿qué estarás haciendo ahora?) otros más nuevos (Chiki, fuera de mi habitación). Sangre ratuna, pinchos morunos! Pelis, pelis, pelis, pelos (cortos), PELVIS! (moviendose al ritmo de la Bili-Rub) ¿Pelis? No, es Jif 2 con su increible guapura NATURAL! El confeti eterno en la escalera al infierno. "No podemos equivocarnos bajo ninguna circunstancia de tren, es SUPER importante" QUIEROOO MI CUBA LIIIBRE. (meideimei-dei, tenemos un problema) Pelis, pelis, pelis. ¡Hanuta! Jennifer Millar. Ummmm, ¿Cuándo celebramos el Santo de Jacobo? (San Jacobo, lo pillas? lo.. pelis?) Los Buenos. Los Buenos. Yo me quedo ese interruptorcito que abría la puerta de la Resi de golpe y plumazo, con Cadem (¡pero baby, esto es el cielo!), con O2 (y llamadas intempestivas en la lejanía- veáse 7 kms de Fallen a Santos). Y.. ¿Cleptomanía compulsiva en Munchën? ¡También, me lo quedo! Póngame 15 kilos de dudas de ¿Cómo se llamaba? ¿Leroy? ¡Dónde está el peine? ¿Friedrichstrasse 61 o 62? ¿El detergente en el de la derecha o el de la izquierda?, un cuarto de libra de dudas existenciales compartidas y una bendita lavadora que huele bien. Me los llevo. Me llevo los Buenos. ¿Y tú? Esto lo llevas al Mercadona, ¡y cuela! Nos los llevamos. Los billetes falsos. Libertad, libertad, sin ira libertad.

Y lo de crecer, ni hablar. El año que viene, chau los Barbudos, nos vamos de Erasmus a Neverland.


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