Interpretada por Ana (G.M), (Mi amor de verano)
(Que tiene un nombre capicua, ¿Lo ves? A-A-N-N-A-A: se puede leer al revés)
(Para que su vida se llene de suerte)
(Para que su vida se llene de suerte)
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Y llega el mes de mayo, y con él las temidas despedidas.
Y dejaréis vuestra casa, y vuestro barrio, y el aula de vuestra universidad. Sí, ese que ahora veis imposible extrañar en un futuro próximo pero… doy fe que así será.
Y dejaréis el lago, y las bicis y tranvías… y los cambiaréis de nuevo por el metro de Madrid (¿vuela? Já!) y sí, por los atascos infinitamente eternos.
También dejaréis las gentes. Aquellas que conocisteis, que amasteis e incluso pudisteis llegar a odiar (vale, solo un poquito). Y aquellos rostros tan conocidos y desconocidos a la vez, con los que compartisteis cola en el supermercado, en la taquilla del cine, y a los que alguna vez os atrevisteis a decir aquello de:
-Excuse me… Have you got a cigarette, please?
Y llega el mes de mayo, y con él las temidas despedidas.
Y dejaréis vuestra casa, y vuestro barrio, y el aula de vuestra universidad. Sí, ese que ahora veis imposible extrañar en un futuro próximo pero… doy fe que así será.
Y dejaréis el lago, y las bicis y tranvías… y los cambiaréis de nuevo por el metro de Madrid (¿vuela? Já!) y sí, por los atascos infinitamente eternos.
También dejaréis las gentes. Aquellas que conocisteis, que amasteis e incluso pudisteis llegar a odiar (vale, solo un poquito). Y aquellos rostros tan conocidos y desconocidos a la vez, con los que compartisteis cola en el supermercado, en la taquilla del cine, y a los que alguna vez os atrevisteis a decir aquello de:
-Excuse me… Have you got a cigarette, please?
Y así, así es como dejaréis vuestro HOGAR.
Pero oye! Que no se trata de ponerse tontos ahora! Ni mucho menos! No siempre las promesas de vuestras despedidas serán vanas, ¡no señor! Y este viaje que, lo creáis o no, os ha cambiado la vida, realmente no es más que un pequeño pasito en el VIAJE de vuestra VIDA.
Aún queda tiempo de sobra para revoluciones, para canciones, para amores de universidad (bueno, o de oficina), para la mayor de las batallas; para, en un abrir y cerrar los ojos, ¡ahí va! ¡Si nos hemos hecho mayores! Pero sin dejar de ser aún unos niños, ¡eso nunca!
Por eso, no temáis a las despedidas (dijo un sabio), no son el final, ¡son el principio! Y lo que os lleváis ahora de estos fríos (y tan fríos) nueve meses juntas vale mucho más que todos los “hasta pronto” que pronunciaréis cruzando los dedos. ;)
Así que tranquila, Patri, volverás a escuchar las piedras que contra tu ventana lanzó la felicidad.
¡Hasta pronto! (de verdad de la buena)
Ana.
La persona que más se aleja, es a la que más fácilmente encuentro.siempre punto
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